Envuelta de la trama de un relato que casi es un diálogo entre el narrador y un hombre inexplicable -"todo él era una sonrisa"- que en palabras sencillas repite las verdades eternas, vaga la presencia de Judas, el hombre de Kariot: en la evocación a la Santa Tierra Bendita del Mayab, a la Sagrada Princesa Sac-Nicté, la Blanca Flor del Mayab, y al Gran Señor Escondido, se evoca el nombre de Judas, el hombre de Kariot. Se ofrece una interesante interpretación de los hechos y circunstancias que llevaron a Judas a cometer loque parece una terrible traición.
156 páginas. Formato mediano. |